La estufa es uno de esos artefactos en los que el mantenimiento no es opcional. Un service a tiempo evita fallas, gasto de gas y —lo más importante— riesgos de monóxido. Esto es lo que tenés que saber.
Lo ideal es hacerle service a la estufa una vez por año, justo antes de empezar a usarla. Si estuvo apagada todo el verano, conviene revisarla antes del primer encendido fuerte: es cuando aparecen los problemas acumulados, como polvo, nidos o sellos resecos.
Limpieza del quemador y el piloto, revisión de la termocupla y la válvula de seguridad, control del tiraje y de que la combustión sea correcta. Una llama azul y estable es señal de buena combustión; una llama amarilla o con hollín es una alarma.
Olor a gas, llama amarilla, hollín o manchas alrededor, que el piloto no quede encendido o que caliente menos que antes. Ante cualquiera de estas, no la uses y llamá a un técnico: el riesgo de monóxido es real y no se ve ni se huele. En service de estufas hacemos el service completo y te dejamos el equipo seguro para el invierno.
Llamanos o escribinos por WhatsApp. Revisamos el equipo y te pasamos el presupuesto sin cargo.