En las cocinas a gas, lo más habitual son los inyectores o quemadores tapados por suciedad o restos de comida, el encendido eléctrico (la chispa) gastado o húmedo, y la bujía o el cable de encendido en mal estado. En las eléctricas, suele ser la resistencia o el contacto.
Si escuchás la chispa pero la hornalla no prende, casi siempre es el quemador sucio o mal colocado, o falta de gas en esa boca. Una buena limpieza del quemador y de los pasajes suele resolverlo.
Limpiá el quemador y las ranuras con un cepillo, secá bien si se mojó al cocinar y fijate que las piezas estén bien encastradas. Si igual no enciende, o si sentís olor a gas, cortá y llamá a un técnico.
Si fallan varias hornallas, si el encendido no anda, si hay olor a gas o si el horno tampoco prende, conviene una revisión. En service de cocinas limpiamos, regulamos y dejamos todas las bocas andando, con presupuesto sin cargo.
Llamanos o escribinos por WhatsApp. Revisamos el equipo y te pasamos el presupuesto sin cargo.