Las más comunes son las conexiones de entrada y salida de agua (a veces es solo ajustar o cambiar una junta), la válvula o el presostato, y —la más seria— la serpentina o cámara de agua picada por dentro. Esta última, por óxido o antigüedad, suele significar una reparación importante o el recambio del equipo.
Una pérdida chica de hoy es una grande de mañana, y el agua sobre los componentes puede dañar la parte eléctrica o de gas del calefón. Además, una serpentina picada puede afectar el rendimiento y la seguridad. Cuanto antes se revise, más barato suele salir.
Lo primero es ubicar el origen exacto de la pérdida, porque el arreglo cambia por completo según el caso. Si es una conexión o una junta, se resuelve rápido; si es la serpentina, te explicamos las opciones (reparar o cambiar) con su costo. En service de calefones revisamos el equipo y te damos el diagnóstico claro antes de decidir.
Llamanos o escribinos por WhatsApp. Revisamos el equipo y te pasamos el presupuesto sin cargo.